El uso del tomate para la comida se atribuye a la región de América, aunque ya hoy día es uno de los vegetales más consumidos en todo el mundo. Ahora bien, aunque es de los más buscados, no es sencillo de cultivar, aunque tampoco es imposible como veras en este artículo.

Si aplicas las técnicas correctas podrás disfrutar de grandes y hermosos tomates en tu huerto. ¿Cuáles son esas técnicas? ¿Cuáles son las condiciones óptimas para sembrar y cultivar tomates? Te invitamos a conocer las respuestas en este artículo.

Técnicas para conseguir Tomates más grandes.

La tomatera es de las plantas más exigentes a la hora de cultivarlas. Requiere de condiciones especiales y de la constante mano del sembrador para crecer de manera óptima. Vamos a comentarte cuales son y cómo puedes proporcionarlas.

Siembra adecuada para obtener tomates más grandes.

El proceso de siembra se realiza en 2 etapas. La primera consiste en preparar un semillero donde colocaras todas las semillas a fin de que puedan germinar. La segunda etapa se lleva a cabo cuando las plantas han crecido unos 20 centímetros. En ese momento debes pasarlas a una maceta o puedes trasplantarla directamente al terreno del huerto.

Temperatura ideal para crecimiento de Tomates grandes.

La temperatura correcta para el cultivo de tomates va de 15 a 25 grados. Por ese motivo, podemos decir que el tomate crece bajo altas temperaturas pero sin llegar los extremos. De hecho, si la temperatura es muy baja, 10 grados, o muy alta, superando los 30 grados, la planta podría crecer y producir fruto pero con deficiencia en tamaño y sabor, lo cual no deseas que ocurra.

Es por eso que debes cuidar muy bien que la planta cuente con la suficiente luz solar que le permita mantenerse entre los grados recomendados. Este punto de la temperatura es de los más importantes en el cultivo del tomate pues la producción y calidad del producto se ve influido en gran manera por la temperatura a la que se ve expuesto.

Abono ideal para el crecimiento de Tomates grandes

Es importante que tengas en cuenta que, tanto la tierra del semillero como del huerto debe estar bien preparado para garantizar el crecimiento de la semilla y la planta. En el caso de la tomatera necesita nitrógeno, potasio, calcio y fosforo, especialmente durante su germinación y crecimiento. Por ese motivo te recomendamos preparar el terreno con un preparado de estiércol, el cual asegura el suficiente nitrógeno para la planta. El té de banana y la ceniza con agua también son ideales para el terreno.

Es bueno aclarar que el abono de la tomatera se realiza en dos etapas. Primero, se prepara el semillero con solo un poco de abono. La segunda etapa llega luego de colocarlas en la maceta o el huerto, donde debes proporcionar una gran cantidad de abono rico en los nutrientes antes mencionados.

Durante la etapa de crecimiento de la planta es cuando más consumo de nutrientes demanda la planta, por lo que debe mantenerse el abono constante por lo menos durante mes y medio hasta que la planta ha crecido y adquirido la madurez necesaria para producir fruto.

Luego, bastara con ver el comportamiento de la planta para determinar que nutriente requiere. Por ejemplo, si tiene deficiencia de hierro veras que las hojas se ponen amarillas, pero si lo que necesita es calcio, entonces veras que las hojas se enrollan.

Riego ideal para el crecimiento de Tomates grandes

Estas plantas requieren de abundante agua, pero con un drenaje correcto. Veamos algunos puntos interesantes que son fundamentales para que el riego de la tomatera tenga el efecto deseado:

 

  • Han de regarse de forma manual derramando el agua directamente en la raíz, lo cual es lo correcto. Evita al máximo regar la planta en sus partes superiores o el fruto.
  • Es importante no dejar que el terreno se seque por completo. Ahora bien si esto ocurre durante la noche, es mejor esperar hasta el otro día para regarlas. Así evitas la proliferación de animales u otros elementos que dañan la planta.
  • El agua ideal para regar las tomateras es la de lluvia, pero con el fin de hacerlo bien, puedes recogerla aparte y luego regar tú mismo las plantas.
  • Toma en cuenta que cada planta requiere de al menos 2 litros cada día. En caso de tener deficiencia de agua, te lo hará saber arrugándose o viéndose decaída.

Polinización para el crecimiento de Tomates grandes

Las plantas de tomate necesitan de factores externos para lograr la necesaria polinización. Por eso, los animales alados como abejas, abejorros o mariposas son indispensables. Pero, ¿qué ocurre si no cuentas con ellos o son muy pocos? Esto es lo que ocurre por lo general cuando la siembra se realiza en un huerto. En estos casos, lo que debes hacer es polinizarlas de manera manual. Aquí te decimos como hacerlo:

Lo primero que debes hacer es conocer la composición de la flor. En el caso del tomate, la parte masculina cubre la parte femenina, pero el estigma, parte que recibe el polen está a la vista. Como están tan cerca ambas partes, masculina y femenina, el proceso resulta más sencillo. Solo debes mover la flor de manera firme a fin de que el polen se mueva hasta el estigma.

Hacer esto es muy sencillo, solo debes simular lo que hacen las abejas o las mariposas que revolotean en la flor y consiguen mover el polen hasta lograr la fecundación. Eso sí, debes asegurarte de que cada una de las flores en esta y las demás plantas estén bien polinizadas. Después solo debes dejar que la planta haga el resto del trabajo.

Recomendaciones finales para cosechar Tomates más grandes

Un detalle interesante ocurre cuando la planta ya ha crecido lo suficiente para producir fruto. En ese momento debes podarla eliminando lo que se conoce como chupones. Estos aparecerán entre el tallo principal y las ramas. Esto garantizará que nutrientes de la planta pasen directamente al fruto.

Por cierto, a medida que la planta crece es necesario colocar algo conocido como tutores. Esto no es más que algunas estacas que permitan a la planta sostenerse. Se sugiere colocar las estacas y unirlas con alambre o algo parecido. También es posible formar una especie de enrejado con palos cruzados entre sí. Todo esto permite a la planta de tomate soportar el peso del fruto sin doblarse.

También debes saber que, al momento de sembrar en el huerto, debes dejar unos 30 centímetros de separación entre una planta y otra. Y, como dato final, la cosecha ocurre unos 4 meses después de la siembra, aproximadamente.